¡Hoy nuestras aulas se han convertido en un refugio de invierno donde lo más importante no ha sido el frío, sino el calor de los descubrimientos de nuestros peques!
Tocar la “nieve”, gatear entre iglús y descubrir amigos polares 🤍 ha sido más que un juego: ha sido desarrollo cognitivo y emocional a través del asombro.
¡¡Ver cómo sus manitas curiosas acarician nuevas texturas, cómo se sorprenden, cómo disfrutan y cómo sus miradas se iluminan al descubrir este paisaje blanco nos recuerda por qué amamos lo que hacemos!!
¡En el Área Privada os dejamos un resumen de las fotos!
